El Banco de Sangre de Tarija se encuentra en una situación de emergencia a raíz de la disminución de sus reservas y el incremento constante en la demanda de hemocomponentes, informó su director, Etzel Arancibia. La autoridad señaló que el escenario actual es complejo debido a los múltiples requerimientos que llegan desde diferentes puntos del departamento, lo que ha puesto en tensión la capacidad operativa de la institución.
Arancibia explicó que las solicitudes no solo se originan en la capital tarijeña, sino también en provincias y municipios fronterizos como Bermejo, Villa Montes y Yacuiba, además de hospitales de referencia como el San Juan de Dios. Precisó que la demanda abarca diversos tipos de componentes sanguíneos indispensables para cirugías, tratamientos médicos y la atención de emergencias. A esto se suma el aumento de pedidos por parte del Hospital Regional, en un periodo del año considerado especialmente delicado para el sistema de salud.
Ante este panorama, el director indicó que el Banco de Sangre ha puesto en marcha acciones internas y medidas extraordinarias para atender los casos más urgentes, priorizando la distribución de unidades disponibles. No obstante, reconoció que las actuales reservas son limitadas y que se realizan esfuerzos constantes para responder a todas las solicitudes.
En ese contexto, Arancibia hizo un llamado urgente a la población para que acuda a realizar donaciones voluntarias, subrayando que se atraviesan días críticos. Advirtió que, de no incrementarse las donaciones, podrían surgir dificultades serias para cubrir la demanda prevista en los próximos días, un periodo que suele registrar un mayor número de emergencias y procedimientos que requieren transfusiones.
Finalmente, remarcó que la participación solidaria de la ciudadanía es clave para fortalecer las reservas y garantizar la atención oportuna de pacientes en toda la red de salud del departamento, evitando un posible desabastecimiento en un momento de alta complejidad sanitaria.
