En el marco del Encuentro de Cámaras de Comercio Sudamericanas en Valparaíso, las aduanas de Bolivia y Chile se reunieron para establecer una agenda bilateral para combatir delitos transfronterizos

Autoridades aduaneras de Bolivia y Chile, junto al sector industrial, acordaron establecer una agenda bilateral para combatir el contrabando y unificar criterios legales para sancionar delitos transfronterizos.
En una reunión celebrada el miércoles en el marco del Encuentro de Cámaras de Comercio Sudamericanas en Valparaíso, Chile, el presidente de la Aduana boliviana, Alberto Soto de la Vía, se reunió con su similar del Servicio Nacional de Aduanas de Chile, Alejandra Arriaza Loeb. En el encuentro también participó el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales.
Según un reporte de la Aduana, la reunión marca un hito en la relación comercial entre ambos países, al involucrar directamente al sector productivo en la lucha contra el contrabando, que golpea con dureza la recaudación fiscal y la industria nacional de ambas naciones.
En uno de los puntos más destacados de la agenda, se propuso uniformar criterios de delitos y sanciones. Esta medida busca evitar vacíos legales que suelen ser aprovechados por las organizaciones dedicadas al comercio ilícito en las fronteras.
Aduanas
Las autoridades de ambos países reconocieron que es fundamental fortalecer la cooperación bilateral mediante el intercambio de información y el diseño de acciones específicas que protejan la economía formal.
La delegación boliviana no solo fortaleció lazos con Chile, sino que también interactuó con representantes de Ecuador, Perú y Argentina.
Durante el encuentro se acordó articular acciones conjuntas frente a los desafíos del sector productivo, intercambiar buenas prácticas de fiscalización, promover un comercio lícito, transparente y seguro y un compromiso con el sector formal.
La Aduana boliviana reafirmó su compromiso de liderar medidas sostenidas que no solo dependan de la fiscalización estatal, sino que cuenten con el respaldo y la articulación del sector privado.
El objetivo final es blindar la economía de ambos países frente a la competencia desleal del mercado negro.
VÍA: La Razón Bolivia
