El debate generado tras la anulación del Decreto Supremo 5503 abrió nuevas reacciones en el ámbito municipal. Desde Tarija, el alcalde Johnny Torres destacó que la decisión del Gobierno de dejar sin efecto la norma apunta a reducir tensiones sociales mediante el diálogo, aunque advirtió que persisten preocupaciones económicas.
La autoridad municipal explicó que, si bien el decreto queda anulado en su totalidad, el incremento en el precio de los combustibles continúa vigente, situación que mantiene inquietos a los gobiernos locales por el impacto que puede generar en sus finanzas. En ese marco, cuestionó la capacidad de los municipios para absorber mayores costos operativos.
Torres consideró que la determinación adoptada por el Ejecutivo implica un freno a las demandas impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB), pero remarcó que se privilegió una salida negociada antes que un escenario de confrontación. “Yo felicito y reconozco la visión de diálogo que tiene el Gobierno para evitar el conflicto social”, afirmó.
Asimismo, señaló que cualquier ajuste en precios o salarios debe ser evaluado considerando la realidad presupuestaria de los municipios. “Si se ha incrementado el diésel y la gasolina de dónde sacamos recursos para pagar eso”, expresó, advirtiendo que un eventual incremento salarial podría agravar la situación.
Finalmente, el alcalde reiteró que la apertura al diálogo es un elemento clave para preservar la estabilidad social. “Esa visión de diálogo está bien”, sostuvo, señalando que este enfoque permite corregir medidas sin afectar directamente a la población ni a los gobiernos municipales.
